Aunque Xurxo es famoso por sus mágicos albariños en las Rías Baixas, con su gama de "vinos de fuera" busca tesoros en otras zonas gallegas. Para Ceibo, se desplaza a la D.O. Valdeorras para elaborar un vino blanco con su sello inconfundible; mínima intervención, tensión eléctrica, pureza y un perfil marcadamente atlántico y mineral.
Ceibo se basa en explorar los límites de la frescura en el Valle del Sil (Valdeorras). Las uvas de godello proceden de parcelas seleccionadas con suelos de composición principalmente pizarrosa y granítica. Este terruño mineral, combinado con la sensibilidad de Xurxo Alba para interpretar el viñedo, dota al vino de una finura y una electricidad difíciles de encontrar en elaboraciones más comerciales.
En bodega, el proceso es artesanal y honesto. La fermentación se realiza de manera espontánea con levaduras indígenas en depósitos de acero inoxidable. Posteriormente, el vino realiza una crianza muy respetuosa sobre sus lías finas durante varios meses. No se busca el aporte de maderas ni procesos que enmascaren la uva; el objetivo es mantener el nervio, la pureza de la fruta blanca y la vibrante acidez natural de la zona.
Al comprar Albamar Ceibo godello, adquieres un blanco de autor con una personalidad desbordante, idóneo para los amantes de los vinos atlánticos con garra y tipicidad.