La concepción técnica de Moscatel Emilín arranca en viñedos asentados sobre suelos arenosos cerca del mar, idóneos para la maduración de la uva moscatel. Tras la vendimia, las uvas se asolean ligeramente para concentrar sus azúcares naturales de forma armoniosa. El mosto resultante se encabeza y entra en el tradicional sistema de criaderas y soleras de Lustau en Jerez de la Frontera.
Allí, el vino se somete a una prolongada crianza oxidativa en botas de roble americano. Con los años, la evaporación concentra el vino, mientras que la madera le aporta estructura y notas terciarias complejas, sin llegar a apagar la frescura varietal de la uva.
Al comprar Moscatel Emilín de Lustau, adquieres un vino de una riqueza extraordinaria, diseñado para transformar el momento del postre en una experiencia sublime.