La gran personalidad técnica de este vino es su ensamblaje clásico al estilo alavés, Tempranillo y Graciano, procedentes de parcelas de viñedos viejos de más de 40 años situadas en laderas de altitud en Samaniego y Villabuena. La variedad Graciano le aporta esa acidez vibrante, color y tensión eléctrica, mientras que la Tempranillo le otorga la carnosidad y la fruta. Sometido a una cuidadosa crianza de unos 16 meses en barricas nuevas de roble francés y americano, es un tinto refinado, complejo, sabroso y con una presentación impecable.
La excelencia de Ángeles de Amaren radica en la microzonificación y el respeto al viñedo viejo de la Rioja Alavesa. El microclima fresco de la zona permite una maduración lenta que preserva la acidez natural y fija un color de una intensidad soberbia. En bodega, la elaboración es de una precisión absoluta. Tras una doble mesa de selección (de racimo y de grano), las variedades se vinifican por separado. La posterior crianza de 16 meses se realiza en barricas nuevas de roble, lo que permite ensamblar la potencia varietal con taninos pulidos y elegantes notas de madera noble.
Al comprar Ángeles de Amaren, incorporas un vino de alta gama reconocido por la crítica internacional, ideal para regalo, coleccionismo y para los amantes de los tintos riojanos de perfil moderno sin perder el alma tradicional.