Este vino blanco nace con la firme vocación de revivir la categoría clásica del vino de pasto andaluz, uniendo el carácter del terruño con la pureza de la uva Pedro Ximénez. Al cultivarse los viñedos en las mejores tierras de albariza de la Sierra de Montilla, las vides logran una gran expresividad y una acidez natural equilibrada, donde la fruta blanca de hueso, las notas sutiles de levadura panadera y los elegantes toques minerales salinos mandan.
En la bodega el proceso es un prodigio de artesanía que combina el uso de conos o tinajas tradicionales con el roble americano viejo. Tras madurar bajo velo de flor en tinaja, el vino se trasiega a botas que conservaban sus cabezuelas (los finos sedimentos de levaduras de vino fino) para completar una crianza de 12 meses. Este sabio trabajo aporta un volumen magnífico, dando como resultado un blanco increíblemente untuoso y balsámico en su paso de boca, lleno de matices que recuerdan a la crianza biológica pero sin perder la vitalidad de su juventud.
Al comprar Fresquito de Pasto en Dicomar, incorporas a tu copa un blanco de culto, sumamente original y con una fantástica evolución por delante. Es la opción definitiva para los paladares más curiosos que exigen limpieza, una frescura vibrante y una finura de perfil salino inigualable, ofreciendo un trago directo, seco y de una personalidad desbordante que embellece cualquier momento culinario.