Viajamos a la D.O. Ribera del Duero (Quintanilla de Onésimo, Valladolid) para encontrarnos con un gigante absoluto de las cartas de vino y una de las etiquetas más vendidas e influyentes de España: Arzuaga Crianza.
Este vino representa el canon del gran tinto de la Ribera; estructura, opulencia, una carga frutal imponente y un uso magistral de la madera noble. Con una base mayoritaria de Tempranillo (Tinta Fina) y un pequeño aporte de Cabernet Sauvignon, es el vino de cabecera que nunca puede faltar en un restaurante ni en una tienda online.
El alma de este vino nace en la emblemática finca La Planta, situada a unos 900 metros de altitud en la milla de oro de la denominación. Las uvas se vendimian a mano en cajas y pasan por una doble mesa de selección. Tras una fermentación controlada a baja temperatura en depósitos de acero inoxidable, el vino realiza su crianza durante unos 16 meses en barricas (un 70% de roble francés y un 30% de roble americano). Este coupage de maderas aporta complejidad al vino, limando los taninos de la uva tinta fina y dotándolo de un perfil glicérico, maduro y voluptuoso.
Al comprar Arzuaga Crianza, adquieres un vino redondo, de una regularidad asombrosa añada tras añada, ideal tanto para el consumidor tradicional como para el sumiller exigente.