Al igual que sus hermanos de gama alta, este vino cuenta con la máxima certificación de calidad en España: la D.O. Pago de Otazu. Se trata de un ensamblaje tinto de corte muy elegante donde participan variedades como la Merlot y Cabernet Sauvignon procedentes exclusivamente de las parcelas seleccionadas que rodean la propiedad. Su identidad técnica se define por una esmerada crianza de unos 18 meses en barricas de roble francés, seguida de un reposo de al menos anteriormente a su salida al mercado. El resultado es un tinto con el perfecto perfil atlántico de la cuenca de Pamplona: fresco, equilibrado, complejo y sumamente sedoso.
La excelencia técnica de Pago de Otazu Tinto se fragua en viñedos propios cultivados bajo un microclima de marcada influencia atlántica en la cuenca de Pamplona. Los suelos, de matriz arcillo-limosa con abundancia de cantos rodados, obligan a las cepas a regular sus rendimientos de forma natural. El fuerte contraste térmico entre los días estivales y las noches frescas ralentiza la maduración de los hollejos, permitiendo obtener una magnífica concentración de color y precursores aromáticos manteniendo una acidez natural impecable.
En bodega, cada variedad se vendimia a mano en cajas de 15 kg y se vinifica por separado. Tras una rigurosa selección en mesa, las uvas realizan una maceración en frío antes de fermentar en depósitos de acero inoxidable con control térmico. Su posterior crianza de 12 meses se lleva a cabo en barricas de roble francés de grano fino, combinando barricas nuevas y de segundo uso para pulir la estructura sin enmascarar la fruta. Tras el ensamblaje, el vino descansa un mínimo de 14 meses en el silencio del botellero antes de salir a la venta. Al comprar Pago de Otazu Tinto, aseguras en tu e-commerce un tinto navarro de perfil contemporáneo, elegante y con una regularidad comercial excelente.
Pago de Otazu: uno de los 14 vinos de Pago de España
Tan sólo 14 bodegas en todo el país presumen de este galardón. Un reconocimiento que confiere a sus vinos unas condiciones singulares y de calidad y que representa la máxima categoría que puede obtener un viñedo en nuestro país. La denominación “Pago” exige a la marca que todo el proceso de elaboración del vino y sus uvas se produzcan exclusivamente en su propiedad, por lo que este vino Otazu es elaborado únicamente con uvas procedentes de las 110 hectáreas que rodean la bodega. La calificación de Pago para el vino Otazu llega quizás muy tarde si se tiene en cuenta que el Señorío que da nombre a esta bodega lleva elaborando vino desde la Edad Media, y que ya en el siglo XV, los vinos de esta región se servían en la Corte.