Amparado bajo el exclusivo sello de la D.O. Pago de Otazu, este vino es una obra de arte embotellada de producción sumamente limitada. Se elabora únicamente en las añadas excepcionales utilizando un monovarietal de Cabernet Sauvignon (o con porcentajes muy mayoritarios según la añada, de viñedos seleccionados de corte puramente atlántico). Su alma técnica radica en un mimo obsesivo; la fermentación en barricas de roble francés y una larguísima crianza de unos 18 meses en barricas nuevas de roble francés, seguida de un paciente reposo de varios años en el botellero de la bodega antes de salir al mercado. El resultado es un tinto de una complejidad monumental, con una capacidad de guarda infinita.
Esto es lo que nos sugiere Otazu Altar, un gran vino de guarda que encierra infinidad de matices en cada copa. Aprende a esperar es lo que nos decimos a nosotros mismos cuando abrimos un vino que ronda los 10 años y nos hace disfrutar como locos. Estructura, complejidad, elegancia, persistencia. Un Cabernet Sauvignon del bueno que no entiende de prisas. Suave a la par que consistente, ligero para cuando no apetece pensar en ello. Interesante hasta el infinito cuando queremos descubrir pacientemente cada trago. Un mix de sensaciones que experimentar.
Al comprar Otazu Altar, adquieres un vino de Pago histórico, complejo, noble y sumamente cotizado por coleccionistas de todo el mundo.