La esencia de la gama Mimao radica en el detalle, la paciencia y el concepto de artesanía líquida. Para dar vida a este blanco, los viñedos se gestionan con rendimientos muy bajos para garantizar una concentración y una carga aromática excepcionales. Tras una vendimia manual nocturna y un prensado extremadamente suave, el mosto realiza una vinificación de precisión. El posterior trabajo con las lías moldea su estructura, aportando un volumen graso en el paladar que equilibra la vibrante acidez atlántica de la Ribera Alta, logrando que el vino gane una complejidad tridimensional sin perder su finura original.
Al comprar Inurrieta Mimao Blanco en Dicomar, consigues una verdadera pieza de coleccionista y una opción ideal para los paladares que huyen de los blancos comerciales. Su cuidada y distinguida presentación es el reflejo de un vino serio, carnoso y con una magnífica capacidad de evolución en botella. Es una etiqueta nacida por y para la alta gastronomía, diseñada específicamente para lucir en mesas exigentes, menús degustación o para sorprender a los aficionados que buscan descubrir blancos con alma, estructura y un carácter puramente exclusivo.