Albamar Albariño, la obra cumbre del viticultor Xurxo Alba (Bodegas Albamar). El gran secreto e identidad de este vino es que nace de viñedos pegados al mar, en la desembocadura del río Umia. Xurxo Alba practica una viticultura de mínima intervención y una de sus firmas técnicas más reconocidas es que bloquea por completo la fermentación maloláctica y estira la crianza sobre lías. El resultado es un Albariño indómito: afilado, con una acidez atlántica monumental, una salinidad brutal y una pureza que es pura brisa marina embotellada.
La concepción técnica de Albamar arranca en pequeñas parcelas de viñedos viejos (de unos 25 años de media) asentados sobre suelos fundamentalmente arenosos y graníticos a escasos metros del océano Atlántico. Esta proximidad al mar expone a las cepas a los vientos cargados de salitre, impregnando las uvas de una tipicidad salina inigualable.
Rompiendo con los estándares industriales, se bloquea la fermentación maloláctica para preservar intacto el perfil más vibrante y afilado del ácido málico. Posteriormente, el vino realiza una crianza de unos 5 meses sobre sus lías finas, aportando el volumen justo para equilibrar su descomunal energía. Al comprar Albamar Albariño, te aseguras un blanco de culto, vertical, honesto y con una capacidad de evolución en botella asombrosa.