Este gran tinto de pueblo nace del empeño de los viticultores Telmo Rodríguez y Pablo Eguzkiza por reinterpretar la grandeza histórica de los viñedos de Lanciego. Cultivadas en terrazas calcáreas a los pies de la Sierra de Cantabria, sus cepas conducidas en vaso entregan racimos con aromas limpios de cereza madura, grosella, violetas y elegantes matices de monte bajo.
La filosofía de sus viticultores busca la máxima expresión del terruño mediante una viticultura biodinámica, fermentaciones espontáneas en foudres de madera y una crianza medida en roble de diversos tamaños. Este trabajo preciso confiere al vino un trago deliciosamente untuoso y balsámico en el paladar, manteniendo una tensión mineral y una fluidez de corte clásico irreprochable.
Al comprar Lanzaga en Dicomar, incorporas a tu selección un Rioja Alavesa de culto que huye de la madera dominante para abrazar la pureza del paisaje. Es la opción idónea para quienes exigen limpieza, una frescura vibrante de perfil atlántico-mediterráneo y una finura de taninos sedosos, garantizando un paso por boca directo, seco, complejo y de un señorío memorable.