El alma de este vino reside en su viñedo "A Casa", donde las vides centenarias de pie franco han sobrevivido al paso del tiempo sobre suelos de arena granítica en Meaño. Estas cepas, de troncos retorcidos y vigor limitado, ofrecen racimos minúsculos de una concentración aromática y una acidez natural prodigiosas. Gerardo Méndez trata este viñedo como un tesoro familiar, manteniendo una viticultura heroica y manual.
En la bodega, la elaboración es respetuosa pero precisa. Tras una selección exhaustiva, la fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable con levaduras indígenas. El vino realiza una crianza sobre sus lías finas de entre 9 y 11 meses, lo que le otorga una dimensión táctil y un volumen en boca excepcionales. Do Ferreiro Cepas Vellas destaca por no tener parangón en cuanto a potencia y elegancia simultáneas.
Al comprar Do Ferreiro Cepas Vellas, adquieres una de las botellas más codiciadas del panorama vinícola internacional, un blanco que desafía al tiempo.